jueves, 9 de noviembre de 2017

Araia - Nacedero de Zirauntza. Vuelta por Arabarrate.

12 de Octubre de 2017
Aprovechando los cuatro días del puente del Pilar, viajamos al País Vasco para seguir disfrutando de la montaña en este otoño de temperaturas templadas. El primer día marchamos a Araia para conocer el nacimiento del río Zirauntza.
Viaducto del nacedero de Zirauntza
Ya estuvimos haciendo senderismo por esta zona, y aunque la memoria es frágil, guardamos un buen recuerdo de aquel viaje. Yo iba despistado con las fechas, pero Belén lo tenía muy claro: « ¡Que sí hombre!, que fue cuando la casa real anunció el compromiso de Felipe con "la Letizia"» Pues si eso fue en el 2003, ya hace ¡14 años que estuvimos!. Qué rápido pasa el tiempo.
Antigua ferrería de Ajuria
Entramos en Araia tras 3 horas de viaje desde Zaragoza. El viento está quieto y hay una espesa niebla, pero cuando llegamos por la parte alta del pueblo hasta la antigua ferrería de Ajuria, el sol nos sorprende de manera grata y cálida, preludio de lo que iba a ser la tónica general de estos días. Partimos desde las ruinosas instalaciones (el track que seguimos sale del pueblo pasando por aquí) y cruzamos un puente para pasar a la margen izquierda del río, lugar por donde lo remontaremos. El camino ideal para hacer con niños está muy bien balizado y sólo hay que seguir las marcas verdes y blancas del SL-A.14 que discurre entre espesa vegetación a la sombra de enormes robles y hayas. Llegados a un cruce, nosotros cogemos el camino que discurre pegado al río hasta la cascada. Llegados hasta el Nacedero de Zirauntza en 40', cruzamos un puente frente a la cascada para subir a la pequeña presa que acumula el agua que surge de las montañas de la sierra de Altzania.
Cruzando a la margen izquierda del río.
Entrando en el bosque.
El río Zirauntza.
Sendero cubierto de hojas.
Parece un bosque encantado.
Caminando muy cerquita del río.
Cascada un poco antes del nacedero.
La presa desde su lado derecho.
Salto de agua de la presa.
La pequeña presa que guarda las aguas del nacedero.
La pequeña presa que guarda las aguas del nacedero.
Desde el lado izquierdo de la presa, podríamos hacer la vuelta por el camino de San Miguel, paralelo a un viaducto que se utilizaba para precipitar sus aguas hasta la turbina de la ferrería y que daba movimiento a las máquinas.  Nosotros cogemos el camino que discurre paralelo al viaducto de la derecha y que se sigue utilizando para la producción de energía eléctrica. Salimos hasta una pista de tierra que vamos subiendo pasando cerca del repetidor de la cima de Arrazpi que dejamos a nuestra derecha. Continuando por la pista pero abandonando temporalmente el track. En una cerrada curva cogemos, en 45' desde el nacededero, una PR que sube entre pastizales por el monte de los Rojos, para conectar con una pista, ya de nuevo en el track y alcanzar el puerto de Atabarrate en 2 horas desde el comienzo. Tratamos de seguir las marcas de la GR 121.1, pero no las encontramos, así que seguimos el track fuera de sendero en un puro ejercicio de fe en este y en el gps, por un impresionante hayedo donde las hojas caídas ocultan cualquier senda que alguna vez pudiese pasar por aquí. Enlazamos con éxito con la pista que ladea el monte Umandia y la seguimos junto al límite entre Álava y Guipuzcoa. Nos llama la atención los andamiajes metálicos tapados con ramas en sus copas. En uno de ellos hay tres personas que nos explican que están esperando el paso de alguna paloma torcaz para darle caza, afición muy extendida en la zona, según parece. Al cruce de una pista (2h 30') la cogeremos a la derecha volviendo de este modo a la provincia de Álava para seguirla en bajada. De esta manera rodearemos el monte Umandia por el Este y tras cruzar el barranco de Iturrizuri, la pista empieza de nuevo a subir unos metros hasta llegar al eje norte del pico Albeiz. La pista comienza a descender en busca de la Txabola Martinen (3h 15') y cogiendo la pista que pasa por su izquierda, en una sucesión de pistas, llegamos a la fuente de Kukuma donde  echaremos un buen trago antes de llegar hasta Araia. Antes de volver a la ferrería, hacemos una parada (4h) en el centro de interpretación de Araia para seguir aprendiendo cosas del municipio de Aspárrena y de sus recursos.
Paralelos al viaducto.
Para mi la zona con más encanto.
Una parada en Las Rojos para ver al sur. Abajo queda el repetidor de Arrazpi
Llegando al collado de Atabarrate.
En la pista que ladea por el sur el monte Umandia.
Puesto para la "observación y caída" de la paloma torcaz.
Muga entre Álava y Guipuzcoa.
Llegamos al camino que corta. Lo cogemos a la derecha.
El monte Umandia y la Txabola Martín
Interior de la Ferrería de Ajuria.

sábado, 4 de noviembre de 2017

El Belvedere de Lescun

24 de Septiembre de 2017
Después de la circular a la Mesa de los Tres Reyes del día anterior, el domingo nos lo tomamos con bastante más calma y preferimos deleitarnos con un paseo por el Belvedere de Lescún y sus calles.

Desde el mismo pueblo de Lescún, vamos a la zona alta en su parte oriental para tomar el bien indicado sendero. Pasamos junto a una cruz y seguidamente llegamos a un quiosco-mirador, donde podemos aventurar lo bonita que va a ser esta corta excursión. Seguimos ahora haciendo una larga diagonal orillada por helechos, contemplando cómo, abajo en el valle, los coches circulan por la carretera. En la parte oriental de la ladera acometemos un pronunciado zig-zag para llegar en 45' hasta un cruce, justo cuando comienza el hayedo. Abandonando el camino de Barlette que nos llevaría hasta el Pont d'Esquit, seguimos a nuestra izquierda las indicaciones al Belvedere por la cresta de Ourtasse y nos introducimos en el espectacular hayedo, hasta que salimos por la parte alta dejando atrás el bosque y presentándonos en el Belvedere en poco más de una hora desde el inicio. Desde aquí, una senda baja con fuerte inclinación hacia el sur en busca del quiosco por el que hemos pasado al principio, pero nosotros somos muy disciplinados y bajaremos, después de un rato de deleite, por la circular propuesta y marcada. Las vistas sobre el circo y las calcáreas montañas de Billare no se ven todos los días así que, sin dudarlo, nos sentamos dejando perdida la mirada y la mente durante un rato.
Trapos de la quesería tendidos.
Lescun
Lescun
Cruz al comienzo del camino de Barlette, antes del quiosco
Lescun, con el Anie, Le Billare, Le Dec de Lhurs y entre estos dos, incluso asoma la Mesa.
Vistas a Lescún desde el quiosco
Camino de Barletto al Belvedere
La senda se divisa en la ladera.
Que luego las confundo... Crocus nudiflorus o falso azafrán.
El Colchicum montanum (despachaveraneantes, excusameriendas) no lleva tallito.

Los coches y la carretera en el fondo del valle.
A contraluz
Camino que hemos recorrido.
Carteles indicativos en el sendero.
Subiendo por el bosque de hayas.
En el Belvedere
El pueblo de Lescún desde el Belvedere.
Debemos poner fin a la parsimonia volviendo a Lescún. Nos encontramos casi sobre su vertical, así que el retorno se nos va a hacer muy corto. Seguimos la senda en fuerte bajada hasta llegar a la carretera y desde ésta, hasta el pueblo.
Contemplación
Bajando con Le Billare al fondo
Sobre la vertical de Lescun
Llegando a Lescun
El portal de una de las casas en Lescún
Fachada de una casa en Lescún
Terraza en Lescún
Pequeña circular, sin pierde y de inexcusable realización si os encontráis en el valle, que os deleitará con preciosas vistas sobre el circo de Lescún.

lunes, 30 de octubre de 2017

Pico y Mesa de los tres Reyes. Circular desde Lescun.

23 de Septiembre de 2017
Cuando Belén hizo la senda de Camille, me habló maravillas del camping y albergue de Lauzart que se encuentra muy próximo a Lescún. Este finde lo tenemos entero para los dos y decidimos marchar para allí y claro está, hacer algo de montaña.
Bajando a Lhurs.
La Mesa de los Tres Reyes es un clásico, y ya hemos estado otras veces, pero ascenderlo desde Francia, es hacer una excursión totalmente nueva. Sólo en los últimos metros coincide con la ruta normal aragonesa. Tenemos que llegar hasta el pueblo de Lescun y de allí seguir la indicación que encontraremos para llegar, por una carretera estrecha y después pista de tierra, al Plateau de Sanchèse, lugar donde dejaremos el coche. Este es un llano donde el río crea meandros, hay una espectacular cascada y una zona de picnic. Remontando unos metros el río, hay un puente por el que podremos cruzarlo para empezar a subir dando lazadas entre un, todavía, verde hayedo, para ganar altura y entrar en el valle colgado de Anaye, dejando atrás el arbolado. Hasta el Cayolars d'Anaye nos ha acompañado Santiago, persona a la que no veía desde hace tiempo y que por casualidad nos encontramos en Sanchèse. Quiere dormir cerca de las cabañas para subir mañana el Grand Billare, aunque él, ahora, se marcha en busca del Anie. Nosotros continuamos remontando el valle pasando por el manantial de Marmitou para ir dejando a nuestra derecha el Collado d'Anaye. Dejamos los pastos para empezar a subir por canchales, próximos al col des Ourtets y entrar en terreno kártstico. Siguiendo los hitos por este laberíntico terreno llegamos en 4h 20' con paradas hasta el colladito entre el Pico y la Mesa de los Tres Reyes. Subimos unos metros hacia el primero para ladear la montaña por su parte Sur en busca de la senda que sube desde Linza. Una vez encontrada, subimos hasta el Pico de los Tres Reyes con 2442 mts de altitud. Nos lo hemos tomado con calma pues llevamos con paradas 4h 50'.
Comienzo en el Plateau de Sanchèse.
Hayedo al comienzo de la ascensión.
Plateau de Sanchèse al contraluz.
Después del zig-zag inicial seguimos subiendo por el bosque.
En mitad del valle de Anaye pasados los Cayolars.
Ovejas en el Source de Marmitou.
En dirección al Col des Ourtets, que dejaremos algo a la derecha.
Volviendo la vista al valle de Anaye.
Entramos en terreno Kártstico con el Anie de fondo.
Un grupo de franceses ya bajan del colladito entre el Pico y la Mesa.
El Pico nos espera. Antes debemos bordear por la izquierda (sur)
Llegando a la cumbre.
En la cima del Pico de los Tres Reyes tan contentos.
Comemos algo y debemos ponernos pronto en marcha porque aún nos queda tajo. Bajamos del Pico y vamos hasta las inmediaciones de la Mesa. Mientras Belén sigue bajando, yo me acerco hasta la Mesa de los Tres Reyes. Si por pereza nunca habéis estado, os lo recomiendo porque las vistas son estupendas. Belén me está esperando en el Colet de Llurs para empezar a bajar por terreno inhóspito, primero encajonados entre bloques, para más adelante abrirse para empezar a ver abajo el lago de Llurs. Vamos bajando por el canchal enlazando por una loma a nuestra izquierda en terreno de piedra y hierba. Llega un momento que tenemos que dejar de bajar por la loma, pues llegaríamos a una zona de cortados, y debemos coger una repisa a la izquierda para entrar en el inclinado canchal. Hay que tener precaución porque está verdaderamente inclinado. La pendiente se va moderando hasta que alcanzamos una senda marcada en el canchal que nos llevará hasta la cabaña de Pouey en 2 horas desde la cumbre. No lo podemos remediar y hacemos un alto para descansar y tomar agua de la fuente que está verdaderamente fría. Seguimos bajando hasta la cabaña de Lhurs, que precede al bonito lago que bordeamos por su izquierda para entrar por el barranco y seguir sin pérdida el sendero bien marcado que baja hasta la plataforma de Bresme, lugar donde conectamos con una pista. (1h 30' desde la cabaña de Pouey y 3h 30' desde el pico) La cogemos a la izquierda durante 2,5 kms hasta llegar al Plateau de Sanchèse. Al llegar vemos que hay gente preparándose una hoguera y acomodándose para pasar la noche. Lástima que nos espera una abundante cena en el albergue de Lauzart, que si no, hubiésemos improvisado pasar la noche en el Sanchèse.
Comenzamos el descenso.
Bajando a la senda para volver ladeando al collado.
Vistas hacia la Mesa o Table de los Tres Reyes
Colladito a la Table.
Belén baja hacia el Llurs.
Vista al pico desde la Table.
Vistas al Lac de Lhurs. Le Billare (izq) Le Dec De Lhurs (dcha) lo flanquéan.
Bajando desde el Colet de Llurs
Bajamos cogiendo la canal para después bajar por una loma.
Bajando por la loma con cuidado en busca de la repisa que nos deje en el inclinado canchal.
En la repisa, entrando en el canchal.
Ya en zona más segura. Las vistas a la Table desde aquí, nada tienen que ver con las vistas desde Aragón.
Que ganas tenía de visitar el Lac de Lhurs.
Desde luego que las expectativas no engañaban.
Bajando al circo de Lescun.
A pesar de que se hace tarde, seguimos disfrutando del día y del entorno.
Para esta excursión tomé este Track. Lo seguimos sin problemas hasta que empezamos a bajar hacia el Circo de Lescun, tramo en el que el track no va por encima del camino. Pero no es un problema, porque, al margen de lo que indique el track, nosotros debemos tomar el camino normal que, de subida, llega hasta el Lac de Lhurs.